El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) expuso su preocupación sobre la brucelosis, una zoonosis que puede manifestarse de manera aguda o evolucionar de forma crónica si no se diagnostica y trata a tiempo. Para su prevención, brindó una serie de recomendaciones, enfocándose en establecimientos pecuarios.
Disminución de riesgos
En lo que concierne a salud pública, el organismo recomendó consumir sólo productos lácteos elaborados con leche que haya pasado por el proceso de pasteurización. Además, destacó la importancia de verificar el rótulo de identificación.
Para los trabajadores rurales, es de vital importancia el uso de elementos de protección personal adecuado y la realización de controles serológicos periódicos, al menos dos veces por año, en pos de garantizar la sanidad de los animales. El SENASA implementó la Determinación Obligatoria del Estatus Sanitario para detectar vacas enfermas, efectuar el saneamiento de los establecimientos infectados y evitar la propagación de brucelosis. Hizo especial énfasis en el cuidado de los casos de enfermedad y de la desinfección de las zonas contaminadas.
“La prevención, la detección temprana y el cumplimiento de las recomendaciones y normativas vigentes son fundamentales para proteger la salud de las personas y preservar la sanidad de los animales”, afirmaron desde la organización.
Una enfermedad prevenible
La brucelosis es una enfermedad bacteriana que afecta a animales de producción (bovinos, caprinos, ovinos y porcinos), domésticos, fauna silvestre, mamíferos marinos e incluso personas. Su transmisión ocurre por el consumo de leche contaminada o sin pasteurizar, por el contacto directo con secreciones de animales infectados o por inhalación de aerosoles en laboratorios.
Es una zoonosis cuyo control se basa en la adopción de medidas sanitarias. Los establecimientos pueden aplicar la vacunación estratégica (según la Resolución SENASA 936/2025), siempre y cuando cuenten con algún estatus sanitario respecto a la enfermedad (libre, negativo o caso).
La vacunación estratégica está destinada a vacas adultas, de dos años o más, que hayan sido vacunadas cuando eran terneras con cepa 19 en las campañas de vacunación antiaftosa y antibrucélica.



















