Consumo de agua en vacas lecheras: la calidad también importa

Además de la cantidad, es necesario garantizar el consumo de agua de calidad en el rodeo lechero. Que sea libre de bacterias, químicos o materia orgánica y con una moderada concentración de sales.

La vaca prefiere agua fresca y limpia, su consumo se verá reflejado en la producción de leche.

Bien conocidos son los efectos que produce el consumo de agua en la producción de leche, máxima si ésta contiene un 90% de agua. Cuando el animal es provisto de agua fresca, bebe y come mucho más con un impacto positivo en la producción de leche.

Las cantidades de agua que debemos tener solamente para el rodeo lechero son muy grandes; por cada kilo de materia seca consumido se usan 5 litros de agua y por cada litro de leche producido las vacas necesitan 3 litros de agua.

A modo bien práctico, un rodeo que se encuentre en 30 litros demandará al menos 100 litros de agua fresca por vaca y por día. Si a eso se suman ciertas condiciones del año como humedad y temperatura extremas, la cantidad que debemos suministrar es aún mayor.

«Por cada kilo de materia seca consumido se usan 5 litros de agua y por cada litro de leche producido las vacas necesitan 3 litros de agua».

La importancia de los bebederos

El comportamiento frente a la aguada o bebedero de las vacas se presenta con un consumo rápido y si no lo pudieran hacer el consumo de agua disminuirá y se resentirá la producción de leche.

Cabe recordar que si restringimos el consumo de agua en un 40% por diversos motivos (falta de aguadas o grandes distancias) la producción puede verse resentida en un 20%.

En relación a los espacios que debemos contar alrededor de los bebederos se necesitan 4 metros libres para evitar amontonamientos o empujones y que las vacas primíparas puedan beber sin tener miedo al resto del rodeo.

Cuando nos referimos a la temperatura del agua la bibliografía marca que entre 15°C y 17°C se logra máximo consumo, por ende más que la capacidad de los taques y bebederos es importante lograr que ambos se llenen de manera rápida y asegurar el correcto funcionamiento de los flotantes o bombas sumergibles.

Agua de buena calidad

Con el solo hecho de limpiar un tanque de agua por semana lograremos impacto en la producción de leche, ya que la vaca prefiere como mencionamos anteriormente agua fresca y limpia. En relación a la calidad, preferentemente que sea libre de bacterias, químicos o materia orgánica y con una moderada concentración de sales. A modo bien sencillo un agua de calidad debería tener al menos los siguientes parámetros:

*Si luego de un análisis observamos altos niveles de sales y sulfatos veremos de manera indirecta cómo las vacas merman su consumo y las diarreas como la aparición de algunas enfermedades será causa común.

Fuente, suministro y ubicación

*Los bebederos de tipo grupal son recomendables para sistemas de estabulación libre y al menos planificar dos para que las vacas de primer parto tengan oportunidad de beber. Cada uno debe tener 300 litros de agua y el suministro ser de al menos 10 litros el minuto.

*Las vacas tienden a beber la máxima cantidad de agua en el día cerca o en el momento pos ordeñe, por lo que convendría contar con al menos a la salida de la sala y no tan bajos para evitar contaminarlo con heces u orina.

*Repasando los puntos anteriores y realizando los ajustes necesarios que haya que hacer en el tambo podremos cubrir la demanda de todos los animales en un insumo tan importante como el agua de bebida.

Por el Ing. Agr. Franco Torossi – Especialista en Producción Lechera (UNL).

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