Nuevas tecnologías y criterios: ¿riesgo o desafío para prevenir la mastitis?

La intensificación, con tambos de alta producción individual y escala elevada, requiere una estrategia preventiva de la sanidad del rodeo en general y la salud de las ubres en particular para maximizar los niveles productivos de cada vaca.

Bajo el título Salud preventiva de las ubres, Criterios y nuevas tecnologías: ¿riesgo o desafío para prevenir la mastitis? El doctor Claudio Glauber, experto en la materia aporta un interesante material donde enfatiza en sus considerandos que “La intensificación, con tambos de alta producción individual y escala elevada, requiere una estrategia preventiva de la sanidad del rodeo en general y la salud de las ubres en particular para maximizar los niveles productivos de cada vaca”, y que “es imprescindible evitar el ´gasto oculto´ que significa animales que no expresan su completo potencial productivo.

El histórico Plan de prevención y control promulgado por el profesor Philpot hace años fue responsable de un alto avance en el control de la mastitis. El heroico Plan entonces aplicado por miles de tamberos incluía el tratamiento con antibioticoterapia de todos los cuartos en todas las vacas al secado.  Actualmente en ciertos casos, el desproporcionado uso de antibióticos intramamarios hace replantear parcialmente o  en parte dicha propuesta.

Para reducir el uso de antibióticos, la terapia de secado selectivo se está popularizando, se previenen nuevas infecciones sin tener que depender de antibióticos (Nickerson S.A. y col, 2019).

Nuevas tendencias:

1-Uso racional de antibióticos

2-Técnica de Cultivo en tambo

3-Secado con antibioticoterapia selectivo

4-Aplicación de BPL (Buenas prácticas Lecheras)

5-Utilización de aguas electroactivadas.

Se asocian con una salud preventiva en las ubres y utilizadas con criterio epidemiológico y “espíritu” productivo minimizan el riesgo y son un desafío empresario y profesional.

La metodología de cultivo en tambo es utilizada desde hace 20 años en muchos países que trabajan en este tema y diversos grupos serios de Investigación han validado el uso de estas metodologías de trabajo.

Cuando se realizan tratamientos con protocolos no guiados por cultivo, dicho de otra manera se usan antibióticos en forma indiscriminada, existe el riesgo de no conocer la bacteria o grupo de bacterias que está agrediendo en cada caso. Así es difícil determinar tratamientos extendidos y por lo tanto no sabemos cuándo estamos utilizando antibióticos en casos que no lo necesitan, esto ocasiona fallas que perjudican la fisiología de la ubre y provocan mastitis.

 La técnica del cultivo en el tambo es sencilla, de bajo costo y alto beneficio y solo es necesario disponer de una estufa, las placas (-se requiere una placa cada dos casos de mastitis clínica-) y hay que destinar entre 15 a 40 minutos por día para el cultivo en tambo, dependiendo de la cantidad de vacas. El objetivo es determinar con precisión la bacteria o grupo de bacterias actuantes y asignar el protocolo de un tratamiento de antibiótico específico.

Antibioticoterapia selectiva: Los parámetros del rodeo y el conteo de células somáticas en el tanque tienen que ser tomado en cuenta al momento de aplicar un régimen de terapia de secado selectivo, basado en la prevalencia de mastitis clínica y subclínica durante la lactación finalizada, evaluando las vacas multíparas con CCS <250,000 células/ml y vacas primíparas con CCS <150,000 células/ml en el último registro antes de secarse (Scherpenzeel et al., 2014).

Después de secarse se forma naturalmente un tapón de queratina en el canal del pezón, sellando el esfínter del pezón. Las posibilidades de penetración de bacterias oportunistas se reducen enormemente una vez que está completamente sellado.

El problema es que varios estudios han identificado con frecuencia una formación natural inadecuada del tapón del pezón, con algunas vacas que no logran formar un tapón en el pezón. Claramente este es un factor de riesgo importante para una nueva infección intramamaria durante el período seco, y los tamberos requieren garantías de que sus vacas están protegidas.

 Las vacas que se seleccionan para la terapia selectiva con sellador interno de pezones son aquellas que presentan con datos confiables: tener tres o cuatro recuentos de células somáticas individuales de menos de 200,000 células/ml y sin antecedentes de mastitis clínica.

La implementación de Terapia de Secado Selectivo (TSS) se puede hacer, pero requiere dirección, paciencia y atención extrema a los detalles (V. Ryman, Dairy Herd Management, Mayo, 2020).

Los rodeos lecheros deberían ofrecer ciertas garantías para la aplicación del secado selectivo:

1) Rodeos monitoreados y que constantemente tienen un Conteo de Células Somáticas (CCS) de tanque a granel de menos de 200,000 células/ml.

2) Solo las vacas con un CCS de menos de 200,000 células/ml y sin signos de mastitis subclínica se consideraron para Terapia de Secado Selectivo.

3) La evaluación de la infección en el secado en vacas con bajo CCS mediante la prueba de la presencia de bacterias se realiza de forma rutinaria mediante cultivo u otros procedimientos certeros de diagnóstico.

4) Mantener registros meticulosos que detallen el historial de infecciones y bacterias causantes de mastitis.

5) Usar sellador de pezones en cada vaca, incluso en aquellas que reciben terapia con antibióticos. Se debe utilizar la higiene y la técnica adecuada.

Los resultados obtenidos han evidenciado que el protocolo de secado selectivo aplicado en los animales sanos a lo largo de su lactación es una práctica recomendable, también la técnica del Cultivo en tambo, el uso racional de los antibióticos y cuando la situación sanitaria de las ubres lo permita evitar el secado convencional aplicado indiscriminadamente a todo el rebaño

Uso racional de antibióticos

Un correcto manejo del tambo es fundamental en la disminución de las mastitis, los antibióticos siguen siendo una herramienta esencial, y su uso racional una necesidad imprescindible. Es nuestro deber, concientizar a todos los actores involucrados (productores, técnicos, médicos veterinarios, consumidores) en que las infecciones resistentes a los antibióticos son un problema de sanidad veterinaria y salud pública a nivel mundial que nos afecta a todos y a las generaciones venideras.

 El abuso y mal uso de los antibióticos en tratamientos de mastitis ha provocado la aparición de nuevos mecanismos de resistencia bacteriana y en algunos casos a la diseminación de determinantes de resistencia bacteriana entre animales, el hombre y el medio ambiente. Así, comienza una presión selectiva sobre microorganismos patógenos y comensales que induce la aparición de cepas resistentes, que provoca fracasos terapéuticos y la necesidad de encontrar nuevas alternativas terapéuticas

Como resultado de la resistencia emergente tanto en bacterias Gram+ como Gram-, los patógenos que permanecen susceptibles a gran parte de los antibióticos actualmente disponibles están disminuyendo y hay pocos antibióticos en desarrollo para hacer frente a estas bacterias resistentes a múltiples drogas (MDR, en inglés).

Utilización de aguas electroactivadas

El agua electroactivada (AE) es un producto obtenido por medio del pasaje de una solución saturada de cloruro sódico diluida en agua de red, a través de una celda de electrólisis diafragmática. Las soluciones producidas se llaman fracción anódica y catódica, por el signo de carga del electrodo en el que se sintetizan. De esta forma se consigue una solución desinfectante (fracción anódica) a partir de agua corriente, sin aditivos químicos, por lo que no hay necesidad de manipular productos potencialmente peligrosos tales como el cloro. La fracción anódica (AE propiamente dicha) obtenida en este proceso es ácido hipocloroso, de pH neutro y con potencial Redox de +850 a +1000 mV(Pellicer K.E. y col. ).

Tiene acción desengrasante y desinfectante en las instalaciones de ordeñe, puede utilizarse en lavado de máquina, agua de bebida y acción sobre los pezones para prevenir mastitis. Han sido publicados resultados optimistas. Es un producto innovador que puede utilizarse en toda la cadena agroalimentaria.

Conclusiones
Corresponde acompañarse de prácticas de manejo que permitan tener  animales en buenas condiciones de higiene y de alojamiento durante el período de secado, libres de estrés y con personal capacitado.

Adaptarse a nuevas tecnologías para ganar el desafío contra la mastitis y considerar los múltiples factores responsables son pilares para mejorar el rendimiento.

Por el médico veterinario Claudio Glauber – Profesor Facultad Veterinaria, Cañuelas, UCES MV. Email: Claudio.glauber06@gmail.com

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