La pista de la Sociedad Rural de Villa María recobró su importancia en el calendario nacional este fin de semana, con 98 ejemplares de 14 cabañas orindas de diferentes puntos del país.
Esta edición de la Mega Exposición del Centro Argentino fue sede de la Fiesta Nacional del Holando y contó con la destacada presencia de Paulino Badiola Fernández, veterinario, productor y criador de Asturias, jurado de la Confederación de Asociaciones de Frisona Española.
Se define simplemente como “ganadero, sólo me dedico a gestionar mi establo, que tiene 600 animales y tengo sobre 320 vacas, 290 en ordeño ahora mismo, con una producción actual de más de 13 mil litros de leche, al 3,90% de grasa y al 3,40% de proteína”.
“Hace dos años se me invitó de una manera virtual a juzgar como juez internacional la Copa Holstein Sudamericana. En esa edición la campeona fue argentina y el mejor país de Sudamérica fue Argentina, por lo tanto, ya se suponía que Argentina tenía muy buenas vacas”.
Al ver personalmente todas las categorías aseguró que en Villa María “he visto hoy un muy buen nivel de vacas, sobre todo esas vacas que han quedado campeonas, intermedias, campeonas adultas, animales que son dignos de cualquier concurso internacional. El nivel de la Argentina es un muy buen nivel. No sé si estos animales representan al total de las vacas o no, pero estas que ganaron son especialmente buenas”.
Más allá del rol por el que llegó a MECA 2025 quisimos entender cuál es su lectura de la realidad lechera en España.
“En cuanto a costos, precios, estamos en una situación ahora mismo muy buena, la mejor de los últimos años. Esa es una realidad obvia, siempre hemos estado lamentándonos y, como dicen allí, estábamos siempre llorando. Pero es verdad que estos dos o tres últimos años la cosa ha mejorado y creemos que hay ahora mismo unos precios justos. No hay ganadero ahora que esté protestando”, siendo esta situación algo similar a la que se transita en Argentina.
Pero hacia adelante, la perspectiva no es tan optimista.
“Para los próximos diez años veo menos ganaderos, veo que se incremente un poquito la producción, pero no se va a incrementar mucho más. Va a incrementarse también el número de vacas por explotación, pero tampoco mucho y va a haber una reducción drástica de ganaderos. Yo estoy convencido porque en los próximos 10 años se van a jubilar muchos ganaderos que están en edad de baby boomers y entonces ese es el gran drama que tenemos”.
La transición generación se pone en el eje del análisis a futuro del sector en todo el planeta.
“Desde mi punto de vista, sé que está creciendo la producción en Polonia, sé que Holanda ha reducido por el tema de problemas medioambientales que tiene, digamos, normativas que están siendo muy exigentes y muy duras. Francia, aunque tiene un gran potencial está reduciendo la producción también. España está estable reduciéndola, Italia está también estable reduciéndola. Irlanda llegará donde llegará, porque es una isla, no puede crecer mucho más”.
Aquí es donde se mezclan las posibilidades del sector con la influencia de las políticas. Para Badiola Fernández, “yo creo que se va a establecer la idea de la Unión Europea es, la idea que tenían prevista nuestros políticos hace unos años que era reducir el número de vacas y, por lo tanto, yo creo que si reduces el número de vacas reducirás la producción láctea”.
En este sentido, el cálculo se sitúa en un recorte aproximado de tres millones de cabezas lecheras, como eje de las soluciones respecto a la emisión de gases de efecto invernadero, a pesar de ser el sector de menor influencia en la problemática.
“En España, tuvimos muchos problemas cuando nos centramos en la Unión Europea porque nos asignaron una cuota muy pequeña, inferior a la que producíamos. Eso lo tuvimos arrastrándolo muchísimos años y nunca fuimos capaces de dimensionarnos en la medida de lo que era. Siempre éramos deficitarios en producción. Hoy producimos siete millones y medio de litros, seguimos siendo casi deficitarios y lo que hacen, no nos entra leche de Europa líquida, pero sí nos entra con quesos y con productos lácteos. Tenemos muchos turistas, este año van a entrar en España, entran cerca de 100 millones de turistas y eso al final también es demanda, por eso nos permite también que reclamen más productos lácteos”.
Su explicación es muy directa para su país. “Creo que para España en un futuro no veo un futuro halagüeño. Es muy difícil el tema del relevo generacional. Es decir, no hemos hecho atractivo el campo en los últimos 20 años y ahora queremos en poco tiempo cambiarlo todo y eso es difícil”.
El desafío está en “demostrar a la gente joven que el campo va a ser rentable y que van a tener calidad de vida como tienen el resto de gente joven”.
En esto, ¿la robótica ayudará?. “La tendencia es que la gente joven solo ve robótica. No digo que no esté bien. Yo digo que el tema de la robótica hay que ver los costos de producción y la calidad de vida que eso supone también tiene sus contraprestaciones. No es todo, como digo yo, todo verde el monte, todo el monte no es orégano”.
Sin embargo, del otro lado del Atlántico se están probando alternativas de sistemas que mejoren la situación de los productores como es el caso del ´batch miling´, un sistema automatizado pensado para tambos de 200 a 800 animales en producción, que permite automatizar el ordeño más allá de las salas tradicionales.
“El batch milking es un sistema en el cual son robots en línea. Al final lo que haces es, es como si fuese una nave en la cual tienes diez robots en la misma línea y es como si tú vas a un supermercado y tienes las cajas del supermercado. Llevas a las vacas desde el galpón, desde el establo, lo llevas a la sala de espera, dejas ahí a las 60 vacas o 100 vacas que metas y ellas van entrando al ordeño solas. Ese es el sistema, pero es un sistema de ordeño involuntario, tiene que llevarlas alguien hasta el robot, Esto pues al final tienes diez robots, por ejemplo, que te van a hacer una media de 60 vacas a la hora, es lo que te saca de ese sistema”.
En la práctica, “no se está utilizando el 100% del tiempo, simplemente se utiliza una tercera parte del tiempo. Ese sistema pues lo que tiene, pues dicen algunos que puede ser más cómodo porque por la noche nunca tendrías llamadas del robot, Esa sería una de las ventajas, pero es un sistema un poquito caro”.
Si bien Badiola Fernández no lo utiliza, agrega que “en España hay una tendencia creciente a muchos robots, pero con batch milking solo hay dos empresas. Hay una tercera que está en contra del batch milking y que dice que no es tan rentable como las otras empresas hacen suponer”, concluyó.

















