El Índice de Precios de los Lácteos de FAO bajó, aunque se mantiene alto

El índice de precios de los productos lácteos de la FAO registró un promedio de 119,9 puntos en junio, esto significa un 1% menos que en mayo, poniendo fin a 12 meses de aumento ininterrumpido. Naciones Unidas advierte que el logro del hambre cero para 2030 es dudoso

El reporte del Índice de Precios de los Lácteos de FAO difundido por el Observatorio de la Cadena Láctea de Argentina destaca que en este nivel, el valor del índice se ubicó 21,6 puntos (un 22,0 %) por encima del valor registrado en el mismo mes del año pasado. En junio cayeron las cotizaciones internacionales de todos los productos lácteos representados en el índice, siendo la manteca la que registró la mayor caída, a causa de un rápido descenso de la demanda mundial de importaciones y de un ligero aumento de las existencias, especialmente en Europa.

Los precios de la leche entera en polvo descendieron como consecuencia de la reducción de las compras por parte de China y de la disminución de la demanda de suministros al contado, mientras que las disponibilidades exportables a escala mundial siguieron siendo suficientes para satisfacer los pedidos existentes.

Las cotizaciones internacionales del queso y de la leche en polvo descremada también descendieron ligeramente a causa de la menor demanda mundial de importaciones unida a suministros para la exportación algo más abundantes en las principales regiones productoras.

El logro del hambre cero para 2030 es dudoso, advierte un informe de las Naciones Unidas

El número de personas que padecen hambre está aumentando, según los resultados de un estudio anual de las Naciones Unidas. En los últimos cinco años, decenas de millones han engrosado la legión de personas que sufren subalimentación crónica, y los países de todo el mundo siguen enfrentándose a múltiples formas de malnutrición.

Con el aumento del hambre y la persistencia de la malnutrición, Garantizar dietas saludables para los miles de millones de personas que no pueden costeárselas permitiría ahorrar gastos billonarios

En la última edición de El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo, publicado por FAO, se estima que casi 690 millones de personas pasaban hambre en 2019 (un aumento de 10 millones de personas desde 2018 y de casi 60 millones en cinco años). Los altos costos y la escasa asequibilidad impiden también a miles de millones de personas lograr una alimentación saludable o nutritiva.

La cantidad de personas que sufren hambre es mayor en Asia, pero está creciendo con más rapidez en África. Según las previsiones del informe, la pandemia de la enfermedad por coronavirus (COVID-19) podría provocar, a finales de 2020, un aumento de 130 millones en el número de personas afectadas por el hambre crónica en todo el mundo (es posible que con el recrudecimiento del hambre aguda en el contexto de la pandemia esta cifra aumente aún más en ocasiones).

El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo es el estudio mundial más autorizado en relación con el seguimiento de los progresos realizados hacia la erradicación del hambre y la malnutrición. Es elaborado conjuntamente por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En el prólogo, los responsables de los cinco organismos advierten que «cinco años después de que el mundo se comprometiera a poner fin al hambre, la inseguridad alimentaria y todas las formas de malnutrición, seguimos sin realizar progresos suficientes para alcanzar este objetivo en 2030».

Una explicación de las cifras del hambre

En esta edición, debido a significativas actualizaciones de los datos sobre China y otros países muy poblados, se han reducido de forma notable las estimaciones del número total de personas que sufren hambre, hasta 690 millones. Sin embargo, no se han producido cambios en la tendencia. Al revisar toda la serie de informes sobre el hambre desde el año 2000, se llega a la misma conclusión: tras disminuir de forma constante durante decenios, el hambre crónica comenzó a crecer lentamente en 2014 y sigue en aumento.

Asia sigue albergando al número más elevado de personas subalimentadas (381 millones). África ocupa el segundo lugar (250 millones), seguida de América Latina y el Caribe (48 millones). La prevalencia mundial de la subalimentación (es decir, la tasa general de personas hambrientas), del 8,9 %, ha variado poco, pero los números absolutos vienen aumentando desde 2014. Esto significa que en los últimos cinco años el hambre ha crecido al ritmo de la población mundial.

A su vez, ello oculta grandes disparidades regionales: en términos porcentuales, África es la región más afectada -y lo es cada vez más-, ya que el 19,1 % de la población está subalimentada. Este porcentaje duplica con creces la tasa de Asia (8,3 %) y de América Latina y el Caribe (7,4 %). Sobre la base de las tendencias actuales, para 2030 África concentrará más de la mitad de las personas aquejadas de hambre crónica en el mundo.

El precio de la pandemia

Mientras se estancan los progresos en la lucha contra el hambre, la pandemia de la COVID-19 intensifica las causas de vulnerabilidad y las deficiencias de los sistemas alimentarios mundiales, entendidos como todas las actividades y procesos que afectan a la producción, la distribución y el consumo de alimentos. Aunque es demasiado pronto para evaluar el pleno efecto de los confinamientos y otras medidas de contención, en el informe se estima que, como mínimo, otros 83 millones de personas, y quizá hasta 132 millones, pueden empezar a padecer hambre en 2020 como resultado de la recesión económica desencadenada por la COVID-19[iii]. El retroceso hace que el logro del Objetivo de Desarrollo Sostenible 2 (hambre cero) sea aún más dudoso.

Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp
Email
Print
Ir arriba

Noticias en tu email

Suscribite gratis a nuestro boletin informativo semanal de noticias lecheras.