Explica el ingeniero que producir más leche con el doble de vacas “implica tener que ser muchos más verticales en los sistemas productivos y generar comida para la población en 0,2 hectáreas por habitante a nivel mundial”. Los sistemas de riego aseguran la productividad de esas pocas hectáreas dedicadas al tambo y evitan que las pasturas y los forrajes no se pierdan por razones climáticas.
El ingeniero compara un estudio hecho en Manfredi, pero aplicable a la cuenca lechera de Villa María, en la cual según dice “tenemos una condición ambiental muy buena en cuanto a temperaturas y radiación, aunque nos está faltando el régimen hídrico” entonces el riego entra como “la gran herramienta para solucionar estos déficit y pasar a ser sistemas productivos de mayor rendimiento “.
«Si en un sistema de secano, y con toda la variabilidad del registro de lluvias, le sumamos una disminución en la cantidad, solamente una tecnología como el riego puede acompañar el proceso para que ese déficit no sea tan grave”, subraya. En el proceso de la fotorespiración, la importancia del agua es fundamental explicó Salinas: «Es porque las plantas toman dióxido de carbono a través de la fotosíntesis y en el traspaso del intercambio, toman agua del suelo y la transforman en materia seca”. La importancia del intercambio en este proceso, es que genera más rendimiento en la producción.
El experto menciona que en los sistemas agrícolas tradicionales, con la incorporación de la siembra directa “se logró potenciar la captación de agua de lluvia, en los últimos 5 años con 200 mm menos los rendimientos sufrían alguna variación y el riego suplementario aplica como gran herramienta productiva”.
Toda la zona centro de la región de Córdoba tiene suelos con una capacidad de almacenaje de agua de unos 300 mm. «Nuestros suelos son el banco que permiten almacenar al máximo el agua de lluvia y el resto es aplicarlo a través del riego”, dijo.
El riego en la agricultura mundial
– 70 % del agua a nivel mundial la consume el riego
– Representa el 20 % de la superficie agrícola total que se riega
– Esa proporción del 20 % genera casi el 50 % de los alimentos que se producen en el mundo.
En Argentina
– Apenas el 5 % cuenta con riego.
– Hay cerca de 2 millones de hectáreas bajo riego
– Potencial productivo de casi 6,2 millones
Una de las cuestiones es que el riego va a tener que cambiar a futuro dado que las eficiencias son muy bajas. Respecto al manejo del ahorro y uso de sensores “esos incrementos en la eficiencia aumentan”. En el caso de Argentina es igual que a nivel mundial, la eficiencia también es baja porque los sistemas que utiliza son canaleros o por inundación, lo que provoca riesgos cuando se usa agua porque genera salinidad.
Menciona que Córdoba tiene una gran ventaja porque han realizado a través del gobierno, del INTA y las organizaciones, estudios para el futuro inversor del riego. «La eficacia del agua de los acuíferos subterráneos en el sudeste de la provincia nos permite saber que por aguas subterráneas no se puede regar porque es de mala calidad”.
En la cuenca lechera de Villa María
– 55 mil hectáreas están regando con sistemas de pivot”,
– Hay más de 10 tamberos que tienen sistemas de riego suplementario para estabilizar sus cultivos.
– En la zona de Alto Alegre un productor instaló un sistema de riego por goteo subterráneo, en un lote de 200 hectáreas.
Como menciona Salinas “regar no es tirar agua, sino generar la mayor producción con la menor aplicación de riego”, para ello cuentan con estrategias como la creación de un software para la toma de decisiones al momento del riego, obteniendo resultados en el cultivo.
En su conferencia, destacó que «con la incorporación de tecnología se maximizó la producción de fibra de energía o de proteína y se aseguró la producción de forrajes conservados con resultados estables en el tiempo. En el campo Estación Experimental Agropecuaria Manfredi de 1300 hectáreas dedicadas a la investigación, a lo largo de los años se incorporaron varios sistemas de riego como el pívot para forrajes de tambo, el goteo enterrado para cultivo extensivo, con tecnologías nuevas se incorporó riego variable y equipos de alta velocidad y sistema de goteo enterrado para el uso agronómico de los efluentes”.
Síntesis del proyecto
Aquiles Salinas concluye: “el plan que teníamos dentro del sistema de producción de tambo se logró ejecutar en función del balance hídrico porque permitió hacer un uso racional del agua”.
– Se produjo el 55% de los forrajes conservados y el resto se hicieron secanos
– Se logró calidad y cantidad de alimentos para la dieta
– Trabajar en tecnología de proceso buscando respuestas en fertilidad
– Pensar en el suelo más allá de la producción, para hacer un uso eficiente de los recursos
– Transformar kilogramos de materia seca en leche
– Obtener resultados económicos más competitivos gracias al impacto del riesgo en los sistemas productivos leche.
Por: Natalia Sorzana (Comunicación UNVM), para TodoLecheria.com.ar

















