En el Tambo La Canducha, la mujer es protagonista principal

María José Travaglino trabajó en un tambo de Nueva Zelanda, reafirmó su pasión por la lechería, volvió al país y aplicó una receta que aumenta el rendimiento en cinco litros por vaca. Conozca Tambo la Canducha, el establecimiento que pasó por todas las crisis.

En medio de un mar de lotes con trigo y barbecho se encuentra La Canducha. Uno de los pocos tambos que sobrevive en esa cuenca lechera.

María José Travaglino es una de las mujeres que está al frente del tambo La Canducha; tienen 200 vacas de ordeño y aspiran a producir 7000 litros diarios

Con 50 años de historia, el Tambo La Canducha, que se encuentra entre Cañada de Gómez y Bustinza busca crecer. Actualmente, lo dirigen María José y María Travaglino. Tito José estuvo al frente del tambo, pero ahora delegó la toma de decisiones en las hijas.

La Canducha tiene 150 hectáreas que están dedicadas exclusivamente al tambo. María José Travaglino se encarga ciento por ciento de la parte productiva. Después del 2010 se fue a vivir a Nueva Zelanda donde conoció el otro lado de la lechería. Estuvo seis años y trabajó en un tambo en el que aprendió herramientas y procesos sobre la cría de los animales …

“Fui para hacer una especialidad en lechería, porque justamente amaba el tambo y nunca tuve la oportunidad de estar trabajando en el tambo. Volví con muchas ideas, muchas no las pude aplicar y otras las aplicamos y la verdad que vimos buenos beneficios”, contó la productora tambera.

Actualmente, el establecimiento tiene 200 vacas de ordeñe con una producción entre 3000 y 5000 litros diarios. La apuesta es llegar a los 7000 litros para fin de año.

María José contó cómo fue aplicar el conocimiento y mejorar la producción. Una de las formas de trabajo que observó fue el agua. “No teníamos agua en las parcelas, entonces nosotros trajimos de Nueva Zelanda un sistema que lo aplicamos acá a nuestra forma. Llevamos el agua a las vacas y vimos que daban de 3 a 5 litros

Los cambios no son fáciles. A veces generan crisis o trabajo arduo, ya que estas modificaciones significaron cambiar los hábitos de los trabajadores. El tambo es esfuerzo y pasión y así lo vive María José.

Además de los cambios, la sequía fue otra crisis que tuvo que enfrentar La Canducha. “Fue muy duro tener que vender vacas para que no se nos mueran de hambre, básicamente era dejar las productoras, darle de comer a ellas y el resto, venderlas”, dijo con tristeza.

Ese cariño por los animales no está en Nueva Zelanda. María José explicó que en el país kiwi tienen un sistema de trabajo que es exclusivamente sacar leche. “Acá le metemos más corazón, ellos si tienen que vender una vaca de una aparición la venden. No dicen aguantemos, veamos qué pasa. Acá somos más humanos”, se refirió a la modalidad de trabajo que se rige estrictamente por la rentabilidad.

La Canducha apuesta a la producción y aspira alcanzar los 7000 litros diarios. La incorporación de tecnología y del sistema de agua potenciarán el establecimiento. Sin embargo, el techo es entre 280 y 300 vacas en ordeño por las dimensiones del campo. María José, María y Tito resisten en el mar de la agricultura.

Fuente: Agrofy News

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