Enfermedades podales de origen infeccioso

La mayoría de las cojeras que afectan al vacuno de leche están ocasionadas por lesiones que afectan a las pezuñas. Las lesiones infecciosas son principalmente tres, la dermatitis digital, la erosión de los talones y el flemón interdigital o panadizo.

Tienen en común que están ocasionadas por un agente infeccioso o por una combinación de estos. De las tres patologías, la que afecta con mayor frecuencia al ganado vacuno y ocasiona unas mayores pérdidas económicas es la dermatitis digital (DD). Estas pérdidas económicas varían entre los 50 y los 400 euros por animal afectado según la gravedad de la lesión (Charfeddine y Pérez-Cabal; 2016). Debido a este motivo es una patología que debería centrar el esfuerzo del ganadero y de los técnicos implicados en la salud podal con el objetivo de mantener una baja incidencia y prevalencia de esta lesión en las ganaderías lecheras. A continuación, vamos a desarrollar estas tres lesiones infecciosas y sus factores de riesgo a fin de conocer mejor estas patologías infecciosas podales.

Dermatitis digital
La Dermatitis digital (DD) es una lesión de origen infeccioso que afecta a la epidermis o piel de las extremidades de los bovinos. Normalmente suele aparecer una lesión ulcerativa y rojiza en la piel que se encuentra entre los talones, aunque también puede aparecer en el espacio interdigital de las pezuñas, en la parte delantera de la piel encima de las pezuñas o cerca de las pezuñas accesorias.

Dependiendo del estado de la DD se pueden observar variaciones en la lesión cutánea, siendo el estadio clínico (M2) una inflamación e irritación de la piel de un color rojizo y de forma más o menos redondeada. En este estado se puede ver una ulceración muy dolorosa de la piel. Esta lesión está causada principalmente por bacterias del género Treponema.

Imagen 1. DD en la zona típica de aparición.

Estas bacterias presentan cierta capacidad de movimiento y atraviesan las capas externas de la piel, aprovechando pequeñas micro-lesiones que pueda haber, para aposentarse en las capas más profundas de la epidermis. Una vez las bacterias han penetrado en la piel tienen la capacidad de acantonarse y permanecer en forma latente o bien producir lesiones clínicas y cojera tras un proceso de estrés o una bajada de la inmunidad, por ejemplo, después del parto o tras haber sufrido una enfermedad. El animal que se ha infectado con las treponemas permanecerá infectado durante toda su vida. La DD está ocasionada por diferentes especies de Treponema que producen esta lesión (T. denticola, T. médium, T. pedis, T. pedís-like, T. phagedenis, entre otras). 

Normalmente en las lesiones se encuentran diferentes especies de treponema actuando a la vez, siendo la T. phagedenis la que se encuentra en todos los estadios clínicos de la lesión. Este tipo de lesiones se clasifican en estadios o fases, siendo la escala M descrita por C. Mortellaro en el 1974 la más utilizada actualmente. Esta escala ha sido actualizada en diferentes ocasiones. A día de hoy se describen 5 puntos o incluso 6 según algunos autores.

• Estado M0: Realmente no es una lesión, en este estado no se observa lesión alguna en la piel, teniendo un aspecto de piel sana. 

• Estado M1: Estado subclínico de la lesión. Se observa una lesión ulcerativa inferior a 20 mm, no suele producir dolor ni cojera. 

• Estado M2: Estado clínico de la lesión. Se observa una lesión ulcerativa y de color rojizo muy dolorosa que presenta un olor muy característico. Esta lesión es muy dolorosa y produce una cojera evidente. 

• Estado M3: Este es el estado de curación. Se caracteriza por una lesión no dolorosa de un color oscuro. Este estado se produce tras la curación tópica de la lesión y tiene una duración de unos 5-15 días, tras los cuales se produce un estado de cronificación de la lesión (M4) o una recuperación de la integridad de la piel, estado M0. 

• Estado M4: Estado crónico. Se caracteriza por una engrosamiento o hiperqueratosis de la piel de un color claro oscuro. En este estado no se produce una curación correcta de la piel y existe un fallo en la regeneración epitelial, pudiéndose generar zonas erráticas de cornificación de la epidermis. 

• Estado M4.1: Estado crónico con focos de reactivación. Se observan pequeñas lesiones M1 en la lesión crónica principal, ocasionando una reactivación de la lesión a estado M2.

Los estados de esta enfermedad pueden ir pasando de uno a otro, como podemos ver en el diagrama 1. Es importante tener en cuenta que los estados M1, M2 y M4.1 son lesiones activas, que tienen la capacidad de infectar a otros animales excretando treponemas al medio, y lo más importante es que se han de tratar de forma tópica e individual. 

DD M2 cerca de la pezuña accesoria lateral
Diagrama 1. Estadios de la DD. En rojo las lesiones activas, en azul las lesiones inactivas.

Flemón interdigital 
El flemón interdigital o panadizo es una enfermedad de origen infeccioso menos frecuente que la DD. No obstante, es una lesión que revierte cierta gravedad, especialmente en aquellos casos en los que no se trata de forma temprana. 

Esta patología suele aparecer con mayor frecuencia en las extremidades posteriores y se caracteriza por ser una infección aguda de los tejidos internos encima de las pezuñas. 

El inicio de la infección ocurre en el espació interdigital de la pezuña y va subiendo hasta afectar incluso a la articulación del menudillo. Suele producir una cojera de inicio repentino y muy dolorosa, y se caracteriza por presentar una inflamación simétrica en la banda coronaria (zona de piel encima del casco) de las dos pezuñas afectando a los tejidos internos y que alcanza hasta la articulación del menudillo. 

Erosión de los talones 
La erosión de los talones es otra patología de origen infeccioso que, a diferencia de las otras dos lesiones explicadas anteriormente, no suele ocasionar una cojera al animal; no obstante, se considera que es una lesión predisponente o favorecedora de otras lesiones, especialmente de la DD y del flemón interdigital. En esta lesión se observan irregularidades, erosiones y surcos en forma de V en la zona de los talones debido a la acción de una bacteria que se llama Dichelobacter nodosus. Esta bacteria oportunista invade la piel y el casco de la pezuña que previamente ha sido dañada por el exceso de humedad y la abundancia de purín y suciedad en ambientes poco limpios que se acumulan en la pezuña. La bacteria tiene la capacidad de segregar enzimas queratinolíticas que afectan a la integridad de la pezuña en la zona de los talones.

Erosión de los talones

Además de producir estos surcos o lesiones, la bacteria tiene la capacidad de evitar que la piel o casco de la zona afectada se regenere de forma normal generando un círculo vicioso y favoreciendo la entrada y el crecimiento de las bacterias que generan la DD y el flemón interdigital. Esta lesión, aparte de ser un factor predisponente para enfermedades podales de origen infeccioso, también predispone a la aparición de lesiones de origen traumático como pueden ser las úlceras de suela o de talón. Esto se debe a que, al aparecer las grietas en la zona de los talones, se cambian la disipación de las fuerzas que actúan sobre la pezuña y la superficie ideal de apoyo de esta. 

Como hemos visto, estas tres enfermedades podales tienen un origen infeccioso y pueden presentar cierta relación entre sí. Existen varios factores de riesgo que son comunes en las tres lesiones, siendo el acúmulo de purín y suciedad el más destacable. 

Es importante tener claro que la piel es la primera barrera física y de defensa que evita la entrada de organismos patógenos que van a generar infecciones. Se debe tener en cuenta que el acúmulo de purín en la piel genera irritación y como consecuencia se generan pequeñas lesiones o grietas que afectan a la integridad normal de esta. Así, se debe intentar que los animales estén en un ambiente lo más limpio posible, evitando que el purín se acumule en las extremidades. Pero no solo el purín es un factor irritante de la piel, el exceso de humedad en la piel también afectará a la integridad de la misma.

Por este motivo también se debe intentar que además de que los animales estén en establos limpios, estos también estén lo más secos posibles evitando zonas donde se acumule el agua o la humedad. Aparte de la higiene, también existen otros factores predisponentes como pueden ser las carencias nutricionales de minerales como el zinc, el cobre, el manganeso y el cobalto entre otros; así como cualquier agente físico o químico que afecte a la integridad de la epidermis.

Para ampliar la información haga click aquí

Informe elaborado por Revista Frisona Nº 258

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