Evolución de los sistemas de producción en Argentina

El especialista Marcos Snyder presentó un análisis de la evolución de los sistemas de producción de leche en Argentina desde 1980 hasta el 2021 -42 años- y una proyección hacia el futuro, llegando al 2030.

El trabajo del profesional señala que para las proyecciones (2025-2030) que figuran en el gráfico debimos usar algunos supuestos por ejemplo que las condiciones de los mercados sigan en los rangos actuales (las dos últimas crisis se repitieron cada 15 años, así que con suerte hasta el 2030 no tendríamos otra!).

También que el ritmo de concentración de tambos actual se amesete en -0,7% tambos menos por año; que se detenga la caída del número de vacas y a partir de 2024 empiece a crecer al +0,5% anual y que se mantenga la tendencia del aporte creciente a la producción global por parte de los tambos grandes (+10.000 lt/d).

Del gráfico surge claramente que la concentración de tambos que venimos observando continuará su proceso aquí como en el resto del planeta: cada vez menos tambos, con más vacas por tambo y más producción por vaca. Recién en el 2024 recuperaríamos el nivel de producción del 2015 previo a la última crisis que, por los 9 años que llevó, puede considerarse una crisis más profunda que la del 2000 que llevó 7 años recuperar la producción previa.

Actualmente estamos con producciones individuales altas para el conjunto de tambos (agrandado seguramente por los ajustes en número de vacas que surge del SENASA luego de las crisis y la depuración de registros). Hay una migración de vacas que pasan de tambos que se cierran, mayormente del estrato con producciones inferiores a 4.000 lt/d, a establecimientos que se expanden y presentan mayor eficiencia productiva. El mayor número de vacas en los tambos y la creciente dificultad de conseguir personal calificado está despertando el interés en la incorporación de tecnología que, luego de 30 años de estancamiento, comienza a expandirse en Argentina. De existir acceso a financiamiento productivo a todo nivel, este proceso tecnológico sería mayor.

El escenario que visualizamos arribando al 2030 es un crecimiento de producción fogoneado por los tambos más grandes (+10.000 lt/d) cuya participación, que en 2010 era el 1% de los tambos apenas aportando el 5% al volumen total y actualmente con el 5% remiten el 28% de la producción, para el 2030 constituirían el 10% de los tambos y el 40% de la producción total de leche. La concentración de leche de mayor calidad composicional e higiénico sanitaria por punto de carga posiblemente induzca a un sistema de pago por atributos de la leche dejando atrás el sistema actual de pago por litro. Esto aumentará significativamente la dispersión de precios atenuada hoy por el alto nivel de bonificaciones arbitrarias camufladas en «comerciales».

Por Marcos Snyder – Publicado en su portal Dairylando.com

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