El médico veterinario Sebastián Umaña Sedó expuso sobre el abc de la bioseguridad en los tambos, en el Episodio N°11 de La Vaca Alrededor de la Ubre que organiza la Asociación Pro Calidad de Leche (Aprocal).
La bioseguridad es una serie de prácticas para proteger los rodeos y a quienes trabajan con ellos. Incluye la prevención de enfermedades que ingresan desde fuentes externas y el control de la diseminación de enfermedades dentro del rodeo. Para ello se deben implementar medidas para limitar la exposición a agentes infecciosos mediante la separación, limpieza y desinfección, y del mismo modo implica fortalecer la inmunidad de los animales y mantener un ambiente óptimo para la salud y bienestar del plantel.

Es fundamental explicar las prácticas de bioseguridad a los visitantes antes de su llegada y reforzarlas mediante la capacitación del personal.
Aquí aparece una palabra clave: mitigar el riesgo, reducir las posibilidades de aparición de enfermedades puesto que la eliminación es un objetivo difícil de cumplimentar. Para ello se debe priorizar la prevención a la exposición siempre que esto sea posible.
Una de las estrategias más eficientes implica una mejor salud, bienestar y productividad animal. Además, se reducen los riesgos para la salud humana al evitar la transmisión de enfermedades zoonóticas, como la salmonela, la brucelosis y la tuberculosis.
No olvidemos que los consumidores esperan y merecen productos lácteos sanos y seguros, lo cual comienza con animales bien cuidados y saludables.
Lo primero es evitar proyectos muy complejos pues los mejores planes de bioseguridad deben ser prácticos y capaces de aplicar todos los días y en cada momento en un tambo. Para ello, lo aconsejable es que se muestren por escrito y enfocarse a objetivos directos.



Puntos clave de la bioseguridad
-No debemos entenderla como algo complejo, difícil de desentrañar. Se requiere constancia y compromiso diario, de tal manera que esto se vaya asumiendo como una labor cotidiana.
-La finalidad de un plan de bioseguridad eficiente es prevenir el ingreso y la diseminación de enfermedades en un rodeo.
-Los pilares de este plan reside en la separación, limpieza, desinfección y fortalecimiento inmunitario.
-Lo asumido como plan debe estar escrito y adaptado a cada establecimiento, debe ser de fácil seguimiento y capaz de ser mejorado continuamente.
-La capacitación del personal y el control de los visitantes son tareas esenciales para la eficacia del sistema. -Invertir en bioseguridad es invertir en la continuidad del negocio y la confianza de los consumidores.

















