En los últimos años, el país se ha consolidado como uno de los principales exportadores mundiales de leche en polvo descremada (LPD), alcanzando el cuarto puesto a nivel mundial en 2025, por detrás de la Unión Europea, Nueva Zelanda y Estados Unidos, y superando a Australia.
En detalle, en 2025 Irán exportó 180.092 toneladas de LPD, lo que representa un fuerte crecimiento (+37,5% en comparación con 2024 y más de +133.000 toneladas en comparación con 2021). Los principales destinos fueron Irak (29%) y Pakistán (23%), lo que evidencia una marcada concentración geográfica de las exportaciones.
Se observa un patrón similar en el yogur, donde Irán es el segundo mayor exportador del mundo: de las 184.786 toneladas exportadas, 135.000 tienen como destino Irak, seguidas de Pakistán (15.000) y Afganistán (11.000), lo que confirma una marcada orientación hacia los mercados regionales.
Esto significa que Irán también es un actor clave en el sector lácteo: cualquier interrupción en las exportaciones iraníes podría llevar a los países vecinos a abastecerse en otros lugares, lo que afectaría los flujos comerciales mundiales y, potencialmente, la estabilidad de los precios de la leche en polvo descremada.


















