La huella de carbono es una herramienta para lograr valor agregado en cadenas agroalimentarias

En el marco de una jornada sobre producción responsable, que organizó el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), el ingeniero agrónomo Rodolfo Bongiovanni disertó La Huella de Carbono para lograr el valor agregado ambiental en las cadenas de valor agroalimentarias.

El Problema ambiental

Bongiovanni comenzó la charla mencionando al cambio climático, que se define como “una variación persistente del clima que se atribuye directa o indirectamente a la actividad del hombre durante periodos de tiempo y adicional a la variabilidad climática natural”
Señaló dos medidas de respuesta genéricas frente a los problemas de temperaturas extremas; una de ellas es la mitigación o reducción de las huellas ambientales o gases de efecto invernadero y otra es la adaptación genética para responder a los eventos climáticos.

La herramienta para diagnosticar

El ingeniero comentó sobre la huella de carbono, que definió como “la suma de las emisiones de gases de efecto invernadero, llevadas a un gas equivalentes, dióxido de carbono siempre en función de un producto de referencia”

Señala qué es importante estudiar a las huellas porque brindan una visión integral de un producto, muestra qué etapas son las que tienen mayor impacto lo que se llama “puntos críticos”, permite comunicar la imagen ambiental de un producto.

Apuntó que para el estudio de las huellas ambientales estas normas definen cuatro etapas a modo genérico la primera es definir el objetivo y el alcance del estudio que se va a hacer, organizar la información, la evaluación de impacto; donde uno de los impactos es la huella de carbono. Aclaró que la parte más grande del proceso es la interpretación,hay mucho para analizar y mucho análisis de sensibilidad para hacer.

Señalò que la siguiente etapa consiste en el análisis de inventario, tiene en cuenta todos los productos e insumos que necesarios para el producto analizado, es decir, considera todas las entradas al sistema productivo tanto materiales como energía como así también las salidas o los líquidos de gaseosas

La próxima etapa se basa en la evaluación del impacto, describe las consecuencias ambientales de las cargas a través del inventario en la base de datos.

Porcentajes de emisión en el mundo

Bongiovanni mostró un gráfico que presenta al inventario mundial de emisiones de gases de efecto invernadero y señaló que se emiten anualmente 49,4 gigatoneladas de dióxido de carbono equivalente dentro de las cuales el nuestro sector agrícola corresponde a los 18, 4% es decir aproximadamente son 19,9 gigatoneladas de dióxido de carbono equivalente que emite (ver cuadro de portada).

Además declaró que dentro del porcentaje que se emite, los principales contribuyentes son la fermentación genética, la deforestación y el cambio de suelo, el cultivo del arroz, los efluentes de la ganadería, el uso de energía en el campo, los fertilizantes sintéticos, y la quema de pastizales.

Declaró que existe una relación entre los gases de efecto invernadero y el Producto Bruto Interno (PBI) de los países en el mundo. El siguiente gráfico muestra al PBI de todos los países donde se destaca Estados Unidos y China,mientras que Argentina está contribuyendo con un 0.51 por ciento del PBI.

El siguiente esquema muestra el porcentaje de participación de los países en la emisión de gases, se puede observar hay una relación directa entre el PBI y de los países y la huella ambiental, ya que ambos porcentajes muestran índices parecidos.

Presentó un gráfico, el cual explica que se emiten casi 5 toneladas por personas y los valores de Argentina también son muy parecidos podemos ver la evolución del mundo y de nuestro país en la línea azul, aclaró que el territorio argentino copia al resto del mundo y se encuentra ligeramente por debajo.

La opinión de los consumidores

Bongiovanni citó al trabajo publicado en la revista ‘Nature’ el profesor Joseph Poore de la Universidad De Oxford, quien demostró que existe una correlación positiva del 99% entre la huella de carbono mundial y de la población mundial debido a los alimentos que más consumimos.

También mostró al estudio publicado en la revista Science en 2018 y también graficado por varios datos como por qué por varios sitios de datos como por ejemplo a Our World In Data vemos, establece que la carne bovina es el principal contribuyente con su huella de carbono de aproximadamente 60 kilos de dióxido de carbono equivalente por kilo de producto, apuntó que los valores a nivel mundial oscilan entre 20 y 70 kilos de dióxido de carbono por kilo de carne producida, en la última parte vemos aquellos alimentos que tienen menos impacto ambiental.

Bongiovanni presentó una encuesta a consumidores europeos que refleja que un 77% de consumidores consultados está dispuesto a pagar más por un producto ambientalmente mejor bueno.

Además, otro trabajo que realizó la empresa multinacional estadounidense, International Business Machines Corporation (IBM) junto con la asociación de comercio minorista National Retail Federation (NRF) qué preguntó a los consumidores sobre cuánto estaría dispuesto a pagar por un producto ambientalmente sostenible, el 81% respondió positivamente que busca productos alineados con sus colores el 57% respondió que está dispuesto a cambiar sus hábitos de compra para reducir el impacto ambiental y el 71% demanda más trazabilidad de los productos. Por tanto se pueden observar cifras similares entre los consumidores estadounidenses y europeos.

Evaluación de la huella de carbono del trigo

Luego, Bongiovanni presentó un estudio nacional, del INTA a través de un convenio firmado con el Instituto Nacional De Tecnología Industrial (INTI) y con la Asociación Argentina De Trigo (ArgenTrigo) que evalúa la huella de carbono del trigo de Argentina,toma todas las regiones productivas del resto de la bolsa de cereales y estudia 4 unidades funcionales, en primer lugar una tonelada de grano puesta en la puerta del campo, luego le suma la distancia a los puertos y obtiene el impacto de una tonelada de grano en el puerto de exportación.

Apuntó que Argentina, es uno de los principales principales productores de trigo con un aporte de 2 mil cuatrocientos millones de dólares,

Tomó las regiones productivas de la bolsa de cereales y apuntó que ellos a través de un convenio les otorgaron información de todas las zonas productoras, son 16 en total, cada una de ellas tiene tres niveles tecnológicos bajo mediano y alto y organizó la información en base a lo que les dieron, la adopción del nivel tecnológico por cada zona suma el 100%, la adopción de siembra directa semillas,es decir esto es parte del inventario del producto después el inventario también consiste en saber cuáles fueron los agroquímicos utilizados, herbicidas insecticidas, fungicidas, tratamiento de semillas, incluyendo sus envases.

Mostró un gráfico qué presenta en amarillo la cantidad de en kilos de envase por hectárea tanto en su formato plástico o papel o cartón y esto también es parte del impacto ambiental, se tuvo en cuenta también el consumo de combustible en algunos casos tomando valores convencionales en otros casos consultando el consumo estándar de estas actividades.

Señaló que otra de las etapas que debemos tener en cuenta son las emisiones del cultivo porque en el Panel Intergubernamental De Cambio Climático (IPCC) tiene las ecuaciones , esto se realizó en el estudio para cada una de las 48 zonas productivas también, para el caso del fertilizante se tuvo en cuenta la atención directas pensiones indirectas y también la volatilización, siguiendo las ecuaciones del IPCC en su versión 2019 cuando se estudió al trigo opuesto en el puerto, la distancia promedio que se tomó fue de 202 kilómetros gran parte de la producción sale a través del puerto de Rosario y otra parte sale a través de los puertos del sur centralizados en variable está entonces fue la distancia que tomamos como promedio ponderado de 200 200 24 kilómetros desde la puerta del campo hasta el trigo de exportación con toda esta información, ya se fue completando el inventario por hectárea teniendo en cuenta los fertilizantes, nitrógeno, fósforo y azufre junto con el número de aplicaciones para calcular el consumo de gasoil, también el consumo de herbicida el tratamiento de semillas, los envases de agroquímicos, el consumo de gasoil de las labores y las emisiones del agro; todo este proceso nos lleva a los resultados que se obtuvieron para este estudio, que se expresa en el siguiente gráfico.

El análisis indica que el trigo argentino tiene una huella de carbono de 146 kilos de dióxido de carbono por cada tonelada de grano, se ven los principales contribuyentes los residuos de cosecha según las normas del IPCC corresponde a un impacto del 33 por ciento, las emisiones por la fertilización un 19 por ciento, el gasoil consumido el 18 por ciento, la fabricación de los fertilizantes la huella que ya traen los fertilizantes cuando los ponemos en el sistema un 15 por ciento de las semillas de trigo, un 10 por ciento todo esto suma 146, cuando hacemos el cálculo de la huella de carbono del trigo de exportación el valor es de 183 kilos de dióxido de carbono equivalente por cada tonelada de trigo.

El siguiente gráfico representa a las huellas del trigo por etapas

Huella de carbono de las harinas

El ingeniero apuntó que para la producción de la pasta seca el valor obtenido fue de 540 gramos por kilo de pasta, es decir, el medio kilo de dióxido de carbono equivalente por kilo de productos.

Respecto a la huella de carbono de la harina señaló que el valor obtenido es de 342 gramos de dióxido de carbono, equivalente por kilo de harina, la barra del gráfico de torta muestra al trigo con el principal componente y el resto de los elementos es el transporte.

Análisis de la huella de carbono en la carne bovina

Señaló que el análisis de la huella de carbono de la carne bovina tiene en cuenta dos unidades funcionales; 1 kilogramo de peso vivo en el campo y 1 kilogramo de carne congelada en el puerto. comienza con la cría campo en campos ganaderos en la zona seminario de San Luís, en pasturas naturales e implantadas, después, la recría se hace en los corrales con techos cubiertos y se le estaba alimentando, y los scrap arrastran los efluentes los que van limpiando estos fields y los efluentes que junto con el silo se usan para para generar energía.

Explicó que los resultados que se obtuvieron en kilos de dióxido de carbono se encuentran en el orden de los 10 kilo, se muestran tres categorías: macho G,macho T y hembra T; aclaró:cuanto mayor es el peso que alcanza menor es la huella al igual que el rendimiento del trigo, hay una relación inversamente proporcional de todos los componentes que aportan en la huella de carbono.

También apuntó que la fermentación entérica aporta más de dos tercios del impacto total y en las etapas es responsable entre el 53% y 59%, por ciento de las emisiones.

El siguiente gráfico muestra el impacto ambiental de cada kilo de carne congelada, se ubica en el rango de los 20 kilogramos.

Presentó una diapositiva que muestra los puntos calientes de las categorías Macho Y, Macho T y Hembra G.

Las diferencias y similitudes entre países

El ingeniero comparó los resultados nacional con los que obtuvo la cooperativa italiana Coop Beef Meat, no tiene exactamente los mismos valores, pero por cada kilo de carcasa tiene un impacto de 19,9 kilos de dióxido de carbono equivalente por cada kilogramo del producto y cuando llegan al minorista, con la carne fresca y envasada tiene un impacto de 24, 7 kilos, por lo tanto. Por tanto, podemos ver que se encuentra en un rango similar a la cifra argentina.

Bongiovanni también distinguió entre los precios de un bife de chorizo de origen argentino de Angus Beef que se vende en Estados Unidos a un precio de 40 dólares por kilo, de una porción similar producida en Australia, certificada como carbono neutro que se vende al doble de precio.Y apuntó que el bife de chorizo argentino se vende a menor precio que un producto certificado en carbono neutral.

Declaró que se logra certificar la neutralidad del carbono a través de proyectos, basados en energía eólica.

Al mismo tiempo, subrayó que hay una alternativa baja en emisiones que se logra gracias a una norma británica que es la paz 2060 del año 2014 que especifica cómo se debe demostrar la neutralidad de carbón. Declaró que esto no es un patrimonio exclusivo del sistema anglosajón sino, que también lo logró la institución brasileña de pesquisa agropecuaria, Marfrig que compensa las emisiones de metano con los árboles y con la captura por secuestro de carbono que realizan las pasturas.

Mencionó el caso de diferentes lugares y señaló que China promete emitir carbono neutral para el año 2060, realizando cambios a la contaminación que hoy presenta el el país. Apuntó que en el caso de Europa lo promete para el 2050 ,al igual que Japón.
Respecto a lo que sucede a nivel nacional, señaló que la empresa Bayer en 2021 pagará a los productores que utilicen técnicas de secuestro de carbono.

Estrategias para reducir la huella de carbono

Para comprender el proceso de agregado de valor ambiental a través de la huella de carbono, el ingeniero recomendó la publicación de la consultora McKinsey, Camino de reducción de emisiones requeridas para mantener el calentamiento por debajo de 1,5°C; el artículo señala que en la actualidad se emiten 19,9 gigatoneladas al año, se estima que para el año 2050 llegue a emitir 23,4 gigatoneladas, si se logran realizar algunos cambios en la forma de producir se puede bajar en 4,6 de carbono, si trabajamos en la ley gigatoneladas por años y si buscamos mecanismo en secuestro captura de carbono podemos reducir 5 2 gigatoneladas de dióxido de carbono adicionales.

Apuntó que si 2 millones de personas redujeran su consumo de carne a 60 gramos diarios, se liberarán 640 hectáreas y no habría una presión sobre la deforestación.

Se refirió a los argumentos de quienes sostienen que se debe realizar una dieta vegetariana, y apuntó que mediante este tipo de alimentación se podría reducir en dos tercios los gases de efecto invernadero.

Métodos para reducir la huella de carbono

El ingeniero aclaró que McKinsey sugirió diferentes estrategias para reducir la huella de carbono de la producción de carne, que consisten en el procesamiento de granos para mayor digestibilidad, desarrollar genética para reducir la emisión de gases de efecto invernadero y realizar alternativas de optimización de la dieta animal.

Respecto a los cultivos, señaló que a nivel mundial hay países que no conocen la siembra directa entonces adoptar esas tecnologías sería realmente muy importante para reducir la huella de carbono lo mismo en cuanto a la agricultura de precisión. Apuntó que hay una relación directa entre la adopción de la dosis variable de fertilizante y la reducción de las huellas de carbono por fertilización con tranquilizantes nitrogenados específicamente en algunas de las técnicas propuestas; como el riego por aspersión, el uso de fertilizantes y enmiendas en cultivos de Specialities.

En cuanto al arroz, afirmó que es uno de los cultivos que produce mayores emisiones de metano y mencionó diferentes técnicas, como la siembra directa en seco, el manejo de los residuos en el cultivo del arroz, las mejoras en el manejo del agua, y la fertilización del arroz.

Respecto a la energía, declaró que se estima que en un futuro la mayor parte de la maquinaria agrícola sea eléctrica, lo cual, podría reducir la emisión de la maquinaria agrícola.

Las acciones del INTA

Bongiovanni mencionó que el INTA posee la Plataforma Análisis de Ciclo De Vida y Huellas Ambientales que tiene el objetivo de agregar valor ambiental y generar ventajas competitivas, para todo el país en su conjunto.

Subrayó que la Organización de las Naciones Unidas de la Alimentación y la Agricultura, (FAO) contempla tres formas de valor agregado: la primera consiste en productos comercializados de una forma que los hagan más valiosos en sí mismos;la segunda se basa en agregar valor acortando la cadena de comercialización de manera de aumentar el valor, mientras que el producto parece inalterado; y la tercera articula que los productos dejen en evidencia la adopción de métodos de producción que empleen métodos de disminución al impacto ambiental.

Finalizó la charla mencionando que la finalidad el INTA es agregar valor ambiental y generar ventajas competitivas, por tanto, se emplean una serie de cadenas; de vinos, arroz, pino forestal, olivo, nogal, pera, manzana, zapallo, ajo, cebolla, logística y agroecológica; las de naranja, mandarina y tomate se retiraron.
Señaló que el instituto posee 109 participantes, 29 cadenas de valores industriales que están trabajando, 31 unidades, 55 instituciones extra-Inta y articulan con otros 47 proyectos del INTA.

Por Osvaldo iachetta – Redacción TodoAgro

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