Los collares de monitoreo aportan eficacia al manejo reproductivo y al bienestar de los sistemas

Un trabajo del experto Eial Izak realizado en Costa Rica, en el ecosistema productivo de Cooperativa Dos Pinos, permitió mensurar el aporte de los sistemas de monitoreo en bienestar humano y animal. El profesional agregó que encontró muchas fortalezas en la lechería costarricense

Entre el 24 al 28 de junio de 2024, realicé una Consultoría para MSD Costa Rica. La misma consistió en presentaciones para los veterinarios de La Cooperativa Dos Pinos en El Coyol y Monterrey.

Dos Pinos es la industria láctea líder en Centroamérica y Caribe. Procesa 1.600.000 litros diarios y cuenta con casi 1.400 productores. Tiene plantas en Costa Rica, Guatemala, Panamá, Nicaragua y República Dominicana. Industrializa más de 900 productos, exporta a 11 países y genera empleo a más de 5.500 personas.

También realicé una presentación para productores y profesionales en el Tecnológico de San Carlos. Es una Institución Nacional Autónoma de Educación Superior Universitaria, dedicada a la docencia, la investigación y la extensión de la tecnología. Además visité tambos en Los Cártagos, San Carlos y Zarcero. Las presentaciones fueron de Mastitis, Calidad de Leche y Sistemas de Monitoreo. Describiré los temas presentados de Sistemas de Monitoreo.

Sistemas de Monitoreo   

El manejo reproductivo en los rodeos lecheros se ha beneficiado enormemente de los avances tecnológicos y el incremento en la adopción de protocolos de sincronización de ovulación e inseminación artificial a tiempo fijo (IATF), dispositivos automatizados de monitoreo para detección de celo, semen sexado y testeo genómico (Wiltbank and Pursley, 2014; Brito et al., 2021; Fricke and Wiltbank, 2022).

En la IATF se utilizan hormonas, como hormona liberadora de gonadotrofinas (GnRH) y prostaglandina F2α (PGF2α). En una encuesta en Alemania, el 65% de los que respondieron, desaprobaron el tratamiento hormonal para incrementar la fertilidad (Pieper et al., 2016).

La creciente presión de los consumidores de productos lácteos hacia el uso de antibióticos, tiende también a exigir a la industria láctea una reducción en el uso de hormonas. Debido a ello, es necesario investigar estrategias de manejo, que identifiquen aquellas vacas que requieren tratamiento hormonal.

Los dispositivos automatizados de monitoreo para detección de celo, han incrementado su uso en los últimos años. Los investigadores han demostrado que los mismos aumentan la tasa de preñez por inseminación artificial (IA), comparados con la detección visual del celo (Marques et al., 2020).

Además, determinaron que la combinación de los mismos con la IATF, han mejorado algunos parámetros de performance reproductivos, comparados con IATF solamente (Neves et al., 2012; Fricke et al., 2014; Dolecheck et al., 2016; Denis-Robichaud et al., 2018). Debido a ello, un nuevo uso se ha propuesto para los dispositivos automatizados de monitoreo para detección de celo, para identificar las vacas que más rápido retornan a la ciclicidad post-parto, que tengan mayor probabilidad de expresar el celo y quedar preñadas.

Chebel et al. (2023) de la Universidad de Florida, EE.UU., publicaron un trabajo que comparó el uso de los dispositivos automatizados de monitoreo para detección de celo vs. IATF, en las vacas con alta intensidad de celo; y en las vacas no preñadas, la reinseminación con los dispositivos de monitoreo para detección de celo vs. la detección visual o con parches para detección de celo.

Estudio

El experimento se desarrolló en 2 tambos comerciales de Florida con 3.100 (Tambo 1) y 5.500 vacas (Tambo 2) en ordeño, ordeñadas 3 veces/día y un promedio de 41 (Tambo 1) y 44 litros/vaca en ordeño/día (Tambo 2). Se colocaron los collares SenseHub Dairy de MSD Salud Animal (nueva denominación para los sistemas de Allflex-SCR Engineers) en 1.930 vacas a los 251 días de gestación. Se evaluٕó la intensidad de celo (índice de celo ≥70; 0 = mínimo, 100 = máximo) de las vacas multíparas a los 40 (Tambo 1) o 41 días en leche (DEL; Tambo 2).

Las vacas en el grupo control recibieron IATF. Las vacas con los collares de monitoreo fueron manejadas del siguiente modo: (1) las vacas con al menos un celo intenso, fueron inseminadas de acuerdo a la detección de celo por el collar de monitoreo y (2) las vacas sin un celo intenso recibieron IATF.

Las vacas del grupo control fueron re-inseminadas a través de la detección visual o parches para detección de celo, mientras que las otras vacas utilizaron los collares de monitoreo para la detección de celo.

El 55,8% de las vacas recibieron la IA, de acuerdo a la detección de los collares de monitoreo. La tasa de preñez a los 67 días luego de la primera IA, fue del 41% para el grupo control (IATF) y del 44,7%, para los collares de monitoreo.

Los collares de monitoreo incrementaron la re-inseminación por la detección del celo: 70,5% vs. 48,3% para el grupo control (visual o parches). La tasa de preñez a los 67 días después de la re-inseminación para las vacas sin celo intenso fue superior para los collares de monitoreo (32%) vs. el grupo control (25,3%).

La tasa de preñez a los 305 DEL para las vacas sin celo intenso fue superior para los collares de monitoreo (88,2%) vs. el grupo control (80,8%). En las vacas sin un celo intenso, no hubo diferencias en el número de tratamientos hormonales: 10,5 para el grupo control y 9,1 tratamientos/vaca para los collares de monitoreo.

Sin embargo, las diferencias fueron significativas en los casos de celos intensos: 2 para los collares de monitoreo y 9,6 tratamientos/vaca para el grupo control (IATF).              

Indice de Celo

Los collares de monitoreo (MSD) generan un reporte de celo, cuando a través de diferentes variables, se produce un cambio en el comportamiento del animal. El reporte indica animales en celo y su rango de horario óptimo para inseminar con colores y números, marcando en color verde los animales en el rango óptimo para ser inseminados, en amarillo los animales que están entrando o saliendo del rango y en rojo los animales entrando o saliendo del celo, lo que significa que no deben ser inseminados. El índice de celo (IC), algoritmo propio desarrollado por MSD, toma en cuenta el pico de actividad, la caída de la rumia, la duración del celo y la comparación en días del celo anterior, lo que permite eliminar del sistema los falsos positivos. Ver figuras 1 y 2.

Figura 1. El índice de Celo.

Figura 2. Los parámetros del Indice de Celo

Impacto de Sistemas de Monitoreo en Bienestar Humano y Animal 

Giordano et al. (2024), encontraron porcentajes similares de preñez entre collares de monitoreo (MSD) e IATF. Sin embargo, el trabajo concluye que el uso de sistemas de monitoreo disminuye el uso de vacas a revisar y las tareas del personal. Además se reducen los movimientos de las vacas en la lactancia; impactando en el bienestar y productividad. Se disminuye el uso de hormonas, utilizándolas racional y estratégicamente.

Identificación precoz de enfermedades 

Santos et al. (2024), evaluaron la rumia y actividad entre 21 días preparto y 15 días postparto con collares de monitoreo (MSD). Las vacas con bajo tiempo de rumia (374 minutos vs. 531 minutos en sanas), tuvieron 3,7 veces mayor probabilidad de enfermedades postparto y el doble de probabilidad de descarte.

El trabajo concluye que el tiempo de rumia en la semana preparto, es un predictor de salud postparto, futura producción de leche, reproducción y descarte. Giordano et al. (2024), compararon la observación visual vs. los collares de monitoreo (MSD), para la identificación de enfermedades entre 3-21 DEL. Para el monitoreo se utilizó un índice de salud <86, un tiempo de rumia <250 minutos y una reducción de la producción diaria del 20%. Los collares de monitoreo incrementaron en un 66,67% la identificación de enfermedades e incrementaron la producción de leche por la detección precoz en un 6,5% entre los 3-21 DEL.

Evaluación de mitigación del estrés calórico.

Rodríguez et al. (2024), evaluaron diferentes sistemas de enfriamiento a través de los collares de monitoreo (MSD). Los mismos permiten analizar la alimentación, tiempo de rumia, jadeo y producción de leche. De ese modo se puede determinar el sistema más adecuado, para mitigar el estrés calórico.   

Conclusiones

Debido al diferencial dado por el índice de celo, numerosos trabajos (Neves et al., 2012;  Fricke et al., 2014; Denis-Robichaud et al., 2018) demuestran que los collares de monitoreo (MSD) pueden incorporarse en los programas reproductivos sin perder eficiencia, particularmente comparados con programas intensivos de IATF.

Sin embargo, los collares de monitoreo, disminuyen los costos laborales debido a la automatización, reduciendo el número de vacas con tratamientos hormonales. Burnett et al. (2019a), demostraron que utilizando el índice de celo, las vacas con baja intensidad del celo mejoraron con IATF.

Sin embargo, la utilización de IATF en las vacas con expresión intensa del celo, no mejoró significativamente la preñez por IA. El índice de celo, permite identificar ambos grupos de vacas, para un uso hormonal racional y estratégico. Los indicadores reproductivos logrados con el uso del índice de celo son muy buenos y estables en el tiempo.

El impacto no solo viene por el lado de los indicadores reproductivos, sino también en lo económico utilizando menos cantidad de herramientas para la detección, como pintura, parches y dispositivos. Los operarios trabajan solo con el sistema y se basan en los reportes diarios, recabando información en tiempo real para la toma de decisiones correctas en tiempo y forma.

La selección de vacas para la primera IA con los collares de monitoreo, reducen el uso de hormonas, sin afectar la probabilidad de preñez a la primera IA. En el trabajo arriba mencionado, se redujo en más de un 50% las vacas que recibieron tratamiento hormonal y en un 80% los tratamientos/vaca en los casos de celos intensos.

El uso de los collares de monitoreo para la re-inseminación, incrementó la detección de celo en todas las vacas y la tasa de preñez en las vacas que no mostraron un celo intenso en el postparto. El uso de collares de monitoreo, reduce el uso de hormonas y permite obtener una aceptable performance reproductiva.

Además, se detectan precozmente enfermedades y sistemas para mitigar el estrés calórico, impactando en la productividad y descarte. Los sistemas de monitoreo mejoran el bienestar humano y animal, son “amigables” y atractivos para las nuevas generaciones; ayudando a lograr una producción lechera sustentable y económicamente rentable.  

Dr. Eial Izak – Consultor en Mastitis y Calidad de Leche

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