Manejo de alfalfa: ¿Cómo evitar niveles indeseables de ácido butírico en ensilajes?

Uno de los errores mas frecuentes del ensilaje en pasturas se debe al alto contenido de humedad, trayendo aparejado fermentaciones poco eficientes e indeseadas, mayormente por fermentaciones Clostridiales. Un informe técnico del laboratorio Rock River Villa María, devela deficiencias de manejo en este sentido, tras analizar más de 450 muestras receptadas.

En Argentina, datos registrados por la Cámara Argentina de Contratistas Forrajeros (CACF), 690.000 hectáreas son utilizadas para ensilajes de pasturas, representando el 25% de la superficie total destinada la confección de ensilajes. El mayor porcentaje de estas hectáreas son de leguminosas, principalmente alfalfa.

Según señalan los especialistas Fernando Clemente y Lucas Villasuso, de Rock River Lab en Villa María, se ha observado que el alto contenido de humedad en el ensilaje trae aparejadas fermentaciones poco eficientes e indeseadas, lo que se ve reflejado en mayores pérdidas de materia seca y nutrientes, las cuales son, principalmente, fermentaciones Clostridiales.

“La alfalfa cuenta con un coeficiente de fermentación muy bajo, por su alto contenido de proteína y su bajo nivel de azúcar, por lo tanto, es un cultivo difícil de ensilar, con alta resistencia a la baja de pH. Una de las medidas de manejo que podemos tomar para evitar fermentaciones indeseables y reducir perdidas, es elevar el contenido de materia seca a la hora de la confección, ya que las bacterias anaeróbicas del género Clostridium se desarrollan mejor en medios húmedos (< 35% MS)”, subrayaron.

En el gráfico se puede observar los promedios de los perfiles fermentativos según los niveles de materia seca de más de 450 muestras recibidas por el Centro de Recepción de Muestras del laboratorio.

Analizando los datos que se desprenden del cuadro, se puede observar claramente que las muestras de ensilaje de alfalfa con niveles de materia seca menores a 35% se encuentran con altos niveles de producción de ácido butírico (indicador de fermentación clostridial).

“Una segunda medida que podemos tomar a la hora de confeccionar silajes de pastura, es el uso de inoculantes microbianos específicos para esto. Hoy en día en el mercado encontramos inoculantes con cepas de bacterias inhibidora de Clostridium”, explicaron.

Otro punto importante para evitar la contaminación con Clostridium, indican los autores del reporte, es la selección de lotes destinados solo para la confección de silajes, evitando utilizar lotes donde se encontraban animales, ya que un hábitat común de estas bacterias son las heces, así como también evitar la contaminación con tierra.

Cabe señalar además que las consecuencias de un alto nivel de ácido butírico (fermentación clostridial) en silajes/TMR produce daños perjudiciales no sólo en los resultados productivos del tambo, sino que también sus consecuencias pueden llegan a ocasionar problemas hasta en la elaboración de quesos.

Es así que en el silaje, señalan los autores, produce mayores pérdidas de materia seca y energía; pérdida de nutrientes; pH altos ( > 4.5); alto contenido de N-NH3 (> 12% N Total); ácido butírico (> 0.5 %MS); olores pútridos y desagradables.

En el comedero, se produce un rechazo de la TMR; baja palatabilidad; baja de consumo y casos de cetosis; y en fábrica, problemas de maduración de quesos (hinchazón tardía)

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