No se olvide de la Paratuberculosis o Enfermedad de Johne

Tenemos un rodeo de 75 vacas y nos especializamos en crianza y venta de animales de alto valor genético. Debido al aumento del mercado internacional, nos gustaría estar libres de la enfermedad de Johne. ¿Qué hacer?.

La enfermedad de Johne (conocida también como Paratuberculosis Bovina) fue un problema emergente en los establos norteamericanos durante la década de los 80 y 90. Actualmente, se considera una enfermedad endémica en muchas operaciones. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) y muchos investigadores, desarrollaron programas de control y pruebas para erradicar la enfermedad de Johne, pero continúa siendo un problema de salud en muchos establos lecheros.

Históricamente, hemos enfocado nuestros esfuerzos en el control en ganado lechero, pero estamos encontrando alta prevalencia en ganado de carne, cabras y ovejas.

La enfermedad de Johne es una infección causada por micobacterias, que provoca inflamación en el intestino delgado. Eso produce diarrea crónica e interfiere con la absorción de nutrientes, haciendo que los animales pierdan condición corporal. Como el ganado se infecta en el periodo neonatal, el tiempo de incubación se extiende a lo largo de muchos años. Hay evidencia de que incluso antes de que los animales infectados muestren diarrea, son menos productivos y saludables, en comparación con sus compañeros de hato no infectados.

Existen dos opciones principales de pruebas diagnósticas para la enfermedad de Johne. Una prueba en sangre que mide los anticuerpos en suero, o la prueba de reacción de polimerasa en cadena (PCR) para muestras de estiércol. La PCR fecal ha reemplazado la prueba tradicional de cultivos de heces. Hay varios fabricantes de la prueba en sangre y no es igual en todos los laboratorios, de modo que los resultados podrían no ser comparables entre sí.

La ventaja de la prueba en sangre es su precio más económico y, probablemente, dé un resultado positivo antes de que el animal disemine los organismos causantes de la enfermedad de Johne en las heces. La ventaja de la PCR es su alta sensibilidad, y el resultado positivo indica que el animal tiene una probabilidad alta de diseminar la bacteria infecciosa en las heces y el calostro, convirtiéndose en foco de infección para otros animales, principalmente para el ganado joven.

Para cualquier rodeo con un número desconocido de vacas positivas, la mejor manera de empezar será con la prueba de anticuerpos en suero. Es común entre los propietarios pensar que su hato es negativo para la enfermedad de Johne, o que tienen muy pocos animales positivos. En esos casos, suelen enviar una prueba conjunta de muestras fecales para un análisis general de PCR, que les confirme la presunción de prevalencia baja. Sin embargo, generalmente se encuentran con más resultados positivos de lo esperado. Al final acaban gastando más dinero, porque entonces tienen que hacer pruebas PCR en todas las vacas.

Si realiza las pruebas en sangre, los pasos siguientes dependerán del número de animales seropositivos. Ojalá, sea un número bajo. Una coordinación conjunta con su veterinario, para elaborar protocolos del manejo de estiércol, minimizando la exposición de animales jóvenes a las heces y calostro de los adultos seropositivos, y la atención cuidadosa a la exposición feco-oral en el establo en general, son partes integrales de un programa de control de la enfermedad de Johne.

Una vez que los cambios en el manejo lleven a su rodeo a ser exitosamente negativo, las pruebas deben continuar. Incluso para enfermedades erradicadas, como la tuberculosis bovina y la brucelosis, algunos resultados positivos aparecen de vez en cuando, y necesitamos continuar vigilantes para identificarlos lo más rápidamente posible. Asumir el estatus negativo en forma continua, sin realizar pruebas, pone al ganado en riesgo de un rebrote.

Trabaje conjuntamente con su veterinario y su laboratorio de diagnóstico, para asegurarse de que elige la mejor estrategia, haga las pruebas a la medida de su establo. No hay opciones “unitalla”.

Por Keith Poulsen, D.V.M. – Escuela de Medicina Veterinaria de la Universidad de Wisconsin – Publicado en la revista digital de Hoards Dayrman en Español.

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