Para un reemplazo adecuado hay que trabajar bien desde el principio

Paula Turiello es médica veterinaria, docente e investigadora de la Universidad Nacional de Río Cuarto. Tiene a cargo el Instituto de Formación e Investigación en Nutrición Animal (Ifina) y compartió en TodoLáctea una investigación sobre el momento adecuado del reemplazo de la vaca en ordeño.

En el tambo hay varios momentos y manejos que son centrales y hacen a la construcción de la eficiencia y por ende a la sobrevivencia competitiva de una explotación lechera. Una de estas preguntas clave es ¿a qué edad paren las vacas lecheras por primera vez?

La primera respuesta que aparece es: lo antes posible siempre y cuando la vaca tenga la madurez suficiente. Paula Turielo, especialista en nutrición animal cita trabajos que sitúan el primer alumbramiento entre los 21 a 24 meses y si bien son estudios sobre Holstein bien pueden aparearse a las razas lecheras de aquí.

La primera aproximación que hace la especialista es que el productor debe conocer los costos en cada una de las fases que realiza una vaquillona para integrar el plantel de un rodeo lechero y para ello el costo que tendrá un reemplazo será a partir de las tasas de nacimiento y mortalidad. Esto implica que el momento del primer parto dependerá del contexto productivo de ese tambo, del criterio del productor y del consejo del asesor veterinario.

Se desprende de estudios recientes que el 50 % de las vaquillonas pare por primera vez con 27 meses o más en promedio, pero como los promedios encubre individualidades se observó que hay vacas que parieron a los 23 meses y otras a los 36.

Si bien hay abundante bibliografía que señala que entre los 22 y 25 meses sería la edad ideal siempre y cuando la vaquillona llegue  en un estado óptimo de madurez y porte. Turiello sugiere que la aspirante al primer parto deberá tener un peso del 82% de una vaca madura, de unas tres pariciones y a partir de ello habrá que establecer las relaciones. Si una vaca en su madurez pesa unos 700 kilos, la primera parición podrá ser efectiva con 580.

Gordura no es madurez

Claro, la vaca puede llegar a un peso establecido pero habrá que hacer un seguimiento de ganancias diarias para saber de qué modo alcanza ese registro.

En un estudio reciente de la Universidad Nacional de Río Cuarto se investigaron edades de primer parto y registros de lactancias en 290 tambos de la Asociación Regional Centro de Control Lechero donde se llevaron 15181 datos de vacas con 5 controles lecheros, organizadas en categorías con sparación de 4 meses entre ellas. Se integraron en explotaciones de hasta 27 vacas; de 27 a 92 individuos, y de más de 92 ejemplares.

De los resultados se desprende que el promedio total fue de 27 litros, con vacas de 14 y otras de 40 litros diarios, y con registros diversos de grasa y proteína. Y del estudio se pudo saber que la mayoría de las vaquillonas parió a los 27 meses, cuando en Europa y Estados Unidos los promedios indican que a los 24,5 meses se produce el primer alumbramiento. “Tanto en volumen y calidad de leche; y en edad de primera parición son dos temas que se puede mejorar mucho”, razonó Turiello.

En síntesis, la idea es que la vaquillona llegue a su primer parto a los 22/24 meses pero para ello hay que trabajar desde varias etapas antes. La genética, la cría en sus diversas fases, la ganancia de peso diaria sin acumulación de grasas y el buen estado general pueden hacerlo posible. Del estudio se desprende también que vacas que iniciaron este proceso varios meses después tuvieron un mejor inicio en lactancia pero los números de las pariciones subsiguientes no confirmaron esta primera ventaja.

Por Osvaldo iachetta / Redacción TodoLechería

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