El informe mensual del Tambo Robot del INTA Rafaela evidenció un dato alentador: en un mes que alcanzó temperaturas de 34 y 35° C, los ordeños diarios no bajaron de 2,4. Redujeron la cantidad de operaciones incompletas y la duración de los ordeños.

El gráfico muestra los litros y la frecuencia de ordeño por días de lactancia en un promedio mensual.
Producción reducida pero sobre lo esperado
La única alarma se disparó en lo referido a la producción de leche, que cayó si la comparamos con diciembre. De más de 68 mil litros, en enero bajó a casi 64 mil.
El número entregado a industria también se redujo en una cantidad similar. Sin embargo, todos estos valores siguieron superando la meta proyectada desde la organización.
Los indicadores ambientales no sorprendieron
En un verano que castigó y en un contexto que muestra el riesgo del estrés por calor, el consumo energético creció para garantizar el bienestar de los animales, sobre todo la cantidad de agua destinada a la bebida y la electricidad utilizada. Además, se redujo el porcentaje de agua recuperada para el uso en los robots.

Indicadores ambientales
Datos adicionales
La tasa de mortalidad fue de 1,2% de casos sobre el total de vacas, que está por debajo del 5% (meta del INTA) pero es mayor que el 0% de diciembre. Además, creció el recuento de células somáticas por mililitro en más de 20 mil unidades.
La producción individual se redujo en pequeñas cantidades en animales que atravesaban su 1°, 2° o más lactancias.




















