Tecnología de Pulso Acústico: Nuevas estrategias para combatir la mastitis

La mastitis sigue siendo la enfermedad que más pérdidas económicas produce en el ganado lechero. Frente a ello la tecnología de pulso acústico muestra resultados prometedores y será tema de las Jornadas Lecheras el próximo martes 16 de junio.

Un tambo promedio argentino, deja de ganar un mes de leche anualmente por las pérdidas ocasionadas por la enfermedad y a nivel nacional la pérdida económica es de aproximadamente $20.000.000.000 anuales.

La mastitis subclínica es la que más pérdidas económicas produce de la enfermedad (Vissio et al, 2015), reportaron en Argentina una pérdida promedio de 3 litros/vaca/día, debido a la mastitis subclínica. Generalmente no es tratada con antibióticos en la lactancia y los trabajos demuestran su eficacia en animales jóvenes y en primer tercio de lactancia.

El momento de elección para el tratamiento de la mastitis subclínica, es a través de la terapia antibiótica al secado. Sin embargo, debido a la tendencia mundial para reducir el uso de antibióticos, en los países nórdicos, Holanda y Nueva Zelanda está prohibida la terapia antibiótica total al secado y en EE.UU. se han publicado trabajos en los últimos años de la terapia selectiva al secado.

El mayor uso de antibióticos en los tambos, es para el tratamiento de la mastitis. Debido a ello, es necesario buscar nuevas alternativas terapéuticas. La tecnología de pulso acústico (APT) se utiliza desde hace más de 20 años en medicina humana en ortopedia, fisioterapia, medicina deportiva, urología y medicina veterinaria (lesiones articulares en caballos y perros).

Un nuevo dispositivo fue desarrollado por la empresa israelí Armenta, adaptando esta tecnología para combatir la mastitis. En la figura 1, puede verse el Programa de tratamiento de APT. El mismo produce pulsos acústicos, que penetran los tejidos profundos, generando efectos antiinflamatorios y activación del sistema de defensas. Ello produce la eliminación bacteriana de la infección intramamaria (IIM) y la normalización del conteo de células somáticas (CCS). Este objetivo puede lograse también con el tratamiento antibiótico.

Sin embargo, el trabajo del Programa Claves de Argentina, demostró que una vaca pierde 435 litros de leche los próximos 90 días como consecuencia de la presentación del evento de mastitis clínica y esta pérdida representó el 70% del costo de la mastitis clínica. Existen casos donde se compromete el pico de lactancia, la fertilidad e incluso la producción de leche en toda la lactancia.

La APT produce la angiogénesis del tejido productor de leche, que consiste en la formación de vasos sanguíneos nuevos a partir de los vasos preexistentes. Ello permite la regeneración del tejido glandular mamario, evitando los efectos negativos arriba mencionados del tratamiento antibiótico e incrementando el potencial productivo lechero.

Estudios realizados en Israel, Europa, EE.UU. y Argentina, demostraron que la APT logra una curación del 80% de la mastitis clínica y subclínica y un incremento de la producción lechera entre el 10 al 20%, comparada con un control negativo (grupo sin tratamiento) para la mastitis subclínica y con un control positivo (grupo tratado con antibiótico) para la mastitis clínica.

Otra ventaja de la APT es que no requiere del descarte de leche de los cuartos no tratados, comparada con los antibióticos (descarte de leche de los 4 cuartos) que puede oscilar entre 4 a 8 días (contabilizando el tratamiento y tiempo de descarte de leche posterior al mismo).

Además no requiere del diagnóstico bacteriológico, debido a que a diferencia de los antibióticos su acción es inespecífica de la bacteria (ej. Sitio de acción, resistencia bacteriana, etc.), eliminado la misma a través de la acción antiinflamatoria y activadora del sistema de defensas. Debido a lo mencionado de la terapia al secado, Leitner et al. (2019), evaluaron la APT en el período seco (4-5 semanas antes del parto) y obtuvieron un incremento de la producción de leche del 10%, un promedio del CCS significativamente más bajo (101.000 cel/ml vs. 427.000 cel/ml), como así también de nuevas IIM (9,5% vs. 24%), durante los primeros 100 días en leche, comparada con el grupo control con antibióticos al secado. La APT en mastitis clínica y subclínica durante la lactancia y el período seco, redujo el CCS e incrementó la producción de leche.

Debido a ello, puede incrementarse la longevidad de la vaca y reducirse el descarte de las vacas con mastitis clínica y subclínica debido a una baja producción y calidad de leche.

Programa de tratamiento APT:

– 1 semana

– 3 tratamientos

– Intervalo de 2 días entre tratamientos

– 2 localizaciones en el cuarto infectado para cada tratamiento (200 pulsos en cada localización).

Dr. Eial izak – Consultor en Mastitis y Calidad de Leche

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