El establecimiento Don Ino es sinónimo de vanguardia en Argentina. Un tambo premiado a nivel nacional por su innovación tecnológica y compromiso con el bienestar animal. Tienen un promedio de alrededor de 40 litros por vaca, uno de los más altos del país.
El establecimiento Don Ino es sinónimo de vanguardia en Argentina. Un tambo premiado a nivel nacional por su innovación tecnológica y compromiso con el bienestar animal. Tienen un promedio de alrededor de 40 litros por vaca, uno de los más altos del país.
Pioneros y vanguardistas
“Nosotros fuimos pioneros en el desarrollo, en la compra de insumos de Lely desde un comienzo, cuando la empresa se instaló en Argentina” contó el gerente de Don Ino, Diego Cervigni. Desde el software Horizon, pasando por los robots de ordeñe y las Calm, las máquinas alimentadoras de terneras, el proceso en el tambo está automatizado casi hasta el máximo posible con los productos de la empresa neerlandesa.
Además de ser garantía de eficiencia con su tecnología, la organización técnica también es óptima: “Concentrar el servicio técnico en un solo equipo es muy importante, sería muy distinto tener otras marcas, diferentes empresas. En este caso, Lely tiene un punto a favor muy grande, su servicio técnico es excelente”.
“Argentina aplica lo que sucede en el mundo”
La empresa Conecar provee de alimentos al tambo Don Ino. Su director del Departamento Técnico, Rodolfo Gonsolin, afirmó que en el país se adaptan las tendencias a nivel mundial. Hoy, eso se refleja en el uso del sistema de robots de ordeñe, que incorporó una fórmula de balanceado que complementa la dieta total.
“Hoy se hace hincapié en la calidad de las reservas, en la digestibilidad de las fibras, que antes no se medía”, declaró. El desafío es tener una buena calidad en el pellet (los pequeños cilindros que portan el alimento), pensando en el consumo individual de cada vaca y en lo que significa para la producción de leche.















